Mileidy Key: Hay que sentir a la comunidad en la sangre y tener esa convicción de querer ayudar

Este sector se encuentra en la parroquia Capaya, en el municipio Acevedo, edo. Miranda. Se trata de una zona rural que, según indica Key, ha sido “declarada como pobreza extrema” pero que para ella tiene “muchas potencialidades en la parte agrícola. Somos una zona productora de cacao por excelencia, de plátano, y queremos convertir todo eso en algo bueno, que ya lo es, pero que lo aprovechemos al máximo para mejorar nuestra calidad de vida”.

Aquí, Mileidy ejerce la ardua labor de ser ama de casa y vocera de finanzas del Consejo Comunal La Marturetera. Entre todas las cosas que ha hecho desde esta posición, cuenta con orgullo como la actividad del dragado del río cercano a su comunidad le ha generado múltiples beneficios económicos al sector, los cuales han sabido aprovechar en favor de todos sus habitantes.

“Básicamente, estos recursos económicos son utilizados en distintas obras sociales como la ejecución de proyectos. Hasta la fecha llevamos 4.500 metros de tubería de agua potable sustituida, hemos ejecutado ya seis proyectos de electrificación que van desde la colocación de transformadores y luminaria, a líneas de alta y baja tensión. Además de esto, también hemos podido cubrir en un 100% más de 26 servicios fúnebres”, explica.

En una breve entrevista para la Red Actívate y Construye, relata un poco más sobre los obstáculos que ha enfrentado en su comunidad y cómo, juntos, han logrado superarlos:

¿Cómo era su comunidad antes de la organización?

R: No había ningún tipo de organización, por lo que la ejecución de proyectos era muy poca por la falta de una figura organizativa. La gente resolvía sus problemas como pudiera, porque no teníamos recursos, no teníamos accesos a los servicios de agua, electricidad, era muy precario, pero paulatinamente en esa área hemos venido mejorado nuestra calidad de vida.

¿Cómo nació la organización?

R: Fue un poco difícil porque no existía una figura organizativa. Veníamos de una mala experiencia porque la comunidad no se organizó y en ese punto se hizo todo lo contrario, así que la tomamos como referencia y decidimos que para que las cosas se hagan bien, debemos ser parte de la solución, así que nos asentamos.

Fue difícil al principio porque hubo mucha incertidumbre en que los recursos no se administraran como tiene que ser, pero gracias a Dios con mucha disciplina, compromiso, responsabilidad, honestidad y, sobretodo, transparencia en cómo se manejan los recursos, las personas han venido confiando en el trabajo que hemos estado haciendo.

¿Cuáles han sido los obstáculos que han tenido que enfrentar?

R: El desconocimiento por parte de algunas personas sobre la parte administrativa, el entender que se deben llevar procedimientos administrativos para manejar los recursos.

Además de esto, aunque suena triste, parte de algunas instituciones públicas han sido la piedrita de tranca porque mezclan mucho la parte política, aunque se debe entender que el trabajo social es social. La politiquería barata ha incidido negativamente, pero por suerte hemos tratado pasar por encima de eso.

¿Qué acciones han tomado para superar esos obstáculos?

R: Convocar asambleas y dejar todo por escrito. Nos reunimos cada 15 días para tratar de adiestrar a la población, explicarles las razones por las que se hacen las cosas y los procedimientos contables que se deben realizar para el manejo de los recursos.

Y con respecto al tema político- partidista, se levantan actas en las que se explica que las cosas que vamos a hacer es para mejorar la calidad de vida de los habitantes, así dejamos estos temas de lado y nos enfocamos en trabajar.

¿Qué tiempo le dedicas al trabajo comunitario?

R: De lunes a lunes. Para nadie es un secreto que las decisiones gubernamentales se toman de hoy para hoy, así que casi a diario le dedico mucho tiempo al consejo comunal y sus funciones. Somos muy activos, tanto así que tuve que traerme la oficina a mi casa para atender el tema comunal.

¿Cómo maneja su organización con su vida personal?

R: Es muy difícil porque implica mucho sacrificio. Muchas veces hay que dejar lo personal, para avocarse al trabajo social, sobretodo en esta situación país en la que las cosas pasan tan rápido y tienes que resolver al momento, pero estoy tratando de hacer un equilibrio.

¿Qué te motiva a hacer trabajo comunitario?

R: Me motiva el querer mejorar aún más mi calidad de vida y la de mi entorno. Yo quisiera ver a La Marturetera como una comunidad desarrollada en cuanto a lo productivo, a los servicios, que tengamos acceso a una buena vialidad, a la recreación, que seamos prósperos porque hay mucho potencial, solo hay que saber encaminarlo. Requiere tiempo, pero, así bien coloquialmente, yo amo mi monte y esa tranquilidad no la cambio por nada.

Cuéntanos una experiencia con tu organización que te haya marcado

R: Son muchas realmente, pero en particular en una oportunidad a una vecina le estaban haciendo su vivienda y no tenía ningún tipo de recursos, ni siquiera para incentivar a los trabajadores de su casa a seguir laborando, así que yo asumí esa responsabilidad.

Me tocó la forma en la que la persona agradecía, lloraba y decía: “coye Mileidy, no tengo cómo agradecerte el hecho de que, aunque no sea tu casa, tu asumiste casi el 100% de la ayuda, desde la comida hasta el traslado”.

¿Cómo visualiza su organización en 5 años?

R: Yo visualizo a La Marturetera como una comunidad que no va a necesitar de instituciones o del estado para desarrollarse, para ejecutar sus propios proyectos.

Veo una comunidad que pueda apoyar al estado en el tema productivo, que podamos crear nuestros mercados populares, que la gente que no sea de la comunidad pueda venir a abastecerse de verduras, de cacao y de los emprendimientos de los habitantes. Visualizo a una comunidad en la que cada quien en su área sea un potencial productor, porque el potencial está, solo hay que organizarse mejor.

Una frase que identifique a su organización.

R: Si administramos los recursos de manera responsable, sí es posible mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de nuestra comunidad.

¿Qué mensaje enviaría a las demás organizaciones de la RAyC?

R: Que con preparación, organización, compromiso y transparencia se pueden lograr las cosas. De verdad, hay que sentir a la comunidad en la sangre, hay que tener esa convicción de querer ayudar a los demás y de que solo con organización y desde ese compromiso e intención de mejorar nuestra calidad de vida, se puede lograr.

Alguien de afuera nos puede orientar, pero si de nosotros no nace esa iniciativa de querer mejorar las cosas, dificulto que ese alguien lo pueda hacer por ti. Somos nosotros quienes debemos dar el primer paso.