Hay regresos que se sienten como una fiesta del alma. El pasado jueves 23 de abril, el sector El Remate en San Joaquín se llenó de sonrisas para recibir nuevamente a la profesora Ana de Murzi, docente de deporte del Círculo de Abuelos Eterna Juventud, quien retomó sus actividades tras tres meses de recuperación por motivos de salud.
Un encuentro para agradecer y reflexionar
La cancha del sector fue el escenario de un emotivo agasajo donde el ejercicio físico cedió el paso a la reflexión y la espiritualidad. Durante la mañana, los abuelos compartieron un conversatorio sobre la importancia de valorar cada detalle de la vida y cómo la fe y la unión vecinal son motores fundamentales para superar los imprevistos.
En un ambiente de mucha cercanía, se comparó la fragilidad de los momentos difíciles con la neblina que pasa, resaltando que lo que permanece es la fortaleza inquebrantable de una comunidad que se apoya mutuamente.
Brindis por la salud y la vida
La celebración no estuvo completa sin el compartir: café, torta y, sobre todo, mucho baile. Las abuelas del círculo demostraron su vitalidad en la pista, celebrando no solo la salud recobrada de su profesora, sino el bienestar de cada uno de los miembros de esta gran familia comunitaria.
Más que deporte, una red de vida
Para el municipio San Joaquín, estos encuentros son esenciales. La recuperación de la profesora Ana no es solo el fin de un reposo médico, sino un motivo de renovación para el grupo. Con estas actividades, el Círculo de Abuelos Eterna Juventud reafirma que el acompañamiento emocional y el afecto son tan importantes como la actividad física para llevar una vida plena, activa y llena de propósito.




