Nada mejor que mezclar aprendizaje con entusiasmo. En la ciudad de Calabozo, estado Guárico, el sabor y la creatividad se unieron para brindar a niños y jóvenes una experiencia educativa única. Durante cuatro días, desde el 30 de julio al 2 de agosto de 2025, la Fundación Mundo de Esperanza llevó a cabo un curso de repostería en la Casa de Capacitación de la Pastoral Educativa Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, con el propósito de enseñar, inspirar y fortalecer habilidades útiles para la vida.
El curso contó con la participación de 42 personas, entre niños, adolescentes y dos adultos, divididos en turnos de mañana y tarde. Desde el primer día, el entusiasmo fue evidente: los participantes no solo aprendieron técnicas básicas de panadería y pastelería, sino que descubrieron en la cocina un espacio para expresarse, colaborar y disfrutar del proceso.
Cada clase se desarrolló en un ambiente de respeto, cordialidad e higiene, reforzando también valores fundamentales como la responsabilidad, el compañerismo y la perseverancia.
La actividad cerró con un alegre compartir, donde todos pudieron degustar sus propias creaciones y celebrar el camino recorrido. Más allá de los productos horneados, el curso dejó aprendizajes que permanecerán en el corazón de cada participante: la satisfacción de hacer algo con las manos, la importancia del esfuerzo constante y la alegría de aprender en comunidad.
Desde la Fundación Mundo de Esperanza siguen apostando por iniciativas que combinan educación y recreación como herramientas para construir futuros más dulces y llenos de oportunidades.






